miércoles, 8 de abril de 2009

"Participación activa de las mujeres. Ellas también hicieron abril":

Mujeres de Abril de 1965:

La Guerra Civil Dominicana de 1965 constituye uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana. El conflicto se inicia cuando un grupo de oficiales jóvenes se propone restaurar el gobierno constitucional del destituido presidente Juan Bosch, primer gobierno elegido democráticamente en las urnas tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo.

El
profesor Juan Bosch es derrocado siete meses después de haberse juramentado como presidente constitucional de la República (el primer Presidente electo democráticamente luego de los 30 años de la dictadura Rafael Leonidas Trujillo), el 24 de septiembre de 1964, por una facción de las Fuerzas Armadas liderada por Elías Wessin y Wessin. Esto sucede tras la promulgación de la Constitución de 1963, que establecía, entre otras cosas, la libertad religiosa y de expresión, la libertad política, el derecho a la vivienda, la igualdad entre hijos/hijas naturales y los nacidos bajo matrimonio, así como el retorno de los disidentes políticos y exiliados durante el régimen trujillista.

El 29 de noviembre de 1964 la Agrupación política 14 de junio se levanta en
armas en las montañas dominicanas declarando la guerra abierta contra el triunvirato. El 21 de diciembre Manuel Aurelio Tavárez Justo, líder del movimiento y viudo de Minerva Mirabal, asesinada por el régimen trujillista, es fusilado en la sección Las Manaclas en la cordillera central, lo que provoca una gran indignación popular y motiva, por otra parte, la renuncia del presidente del triunvirato, Emilio de los Santos. En el levantamiento guerrillero mueren 32 dirigentes y militantes de la agrupación política 14 de Junio.

Sábado 24 de Abril de 1965:

El campamento militar 16 de agosto, ubicado en la Autopista Duarte, y el 27 de febrero, en la margen oriental, se rebelan contra el gobierno de Reid Cabral, presidente para esta fecha. El Dr. José Francisco Peña Gómez, hablando por una emisora de
radio, le pide al pueblo levantarse en armas y lanzarse a las calles en apoyo al golpe de estado perpetrado contra el triunvirato, y de ese modo restablecer el gobierno constitucional de Juan Bosch. Este llamado fue suficiente para que el pueblo se desbordara en las calles proclamando su apoyo a la acción y reclamando el retorno a la constitucionalidad. Un grupo de militares rebeldes leen una proclama donde exhortan al pueblo a respaldarlos. En la noche, Donald Reid Cabral habla al país con el fin de conseguir que los rebeldes depongan las armas.

En las primeras horas de la mañana los militares constitucionalistas entran a la ciudad de Santo Domingo y obligan a renunciar a Reid Cabral. El pueblo se lanza a las calles ocupando el Palacio Nacional en respaldo del contragolpe de
estado. En la sede del Palacio Nacional un grupo de militares forma el "Comando Militar Revolucionario" encabezados por los coroneles Vinicio A. Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez Ramírez, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Eladio Ramírez Sánchez y Pedro Bartolomé Benoit, que asume el poder a las 10:30 a.m.

Esa misma noche se traslada el poder a una
autoridad civil, en la persona del Dr. Rafael Molina Ureña como presidente provisional y quien había sido el Presidente del Senado durante el Gobierno de Bosch. Momentos después se anuncia el reestablecimiento de la constitución del 1963 y el regreso del profesor Bosch ese mismo día desde Puerto Rico.


Participación activa de las mujeres. Ellas también hicieron abril:

Los militares y civiles de República Dominicana contra las tropas invasoras de Estados Unidos en abril de 1965, también tuvo cara de mujer. La Secretaría de la Mujer de República Dominicana rinde un homenaje a las mujeres que allí se destacaron, publicando un documento que recoge las mujeres que participaron activamente en esta guerra.

En el documento titulado 1965, las mujeres también hicieron abril la Secretaría de la Mujer detalla el hecho de que al igual que en la Guerra de Independencia, la primera intervención estadounidense de 1916 o en el período de la dictadura trujillista, en la revolución de abril de 1965 las mujeres también se integraron a la lucha.

En el texto se hace una reseña del papel desempeñado por Hilda Gautreau, Yolanda Guzmán, Emma Tavárez Justo, Piki Lora y Aniana Vargas, algunas de las caras femeninas que participaron activamente en las acciones de resistencia.

Tareas tradicionales como organizar el suministro de comida; tareas audaces como entrenarse en el manejo de las armas y luego impartir instrucción a otros combatientes; tareas diversas de logística, como procurar fondos y comida en el interior del país mediante contactos e incursiones fuera de la zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangre, organizar la atención a las personas heridas en los hospitales, distribuir documentos, trasladar armas, procurar combustible y enterar a los muertos.

La mayoría de estas mujeres procedían de diferentes localidades del país. Algunas eran conocidas; otras lucharon en el anonimato y sus aportes quedaron en el silencio. Todas venían de una larga dictadura con muchas ansias de libertad.

Según el historiador Roberto Cassá, “en la Revolución hubo una presencia femenina bastante destacada. Y no faltaba más, ya que fue un hecho de masas que contó con la participación de sectores muy amplios y del mayor nivel político de la época. Desde luego, había mujeres y no pocas, en diversas actividades, de diversas procedencias, clases sociales y creencias políticas”.

Muchas ya tenían una trayectoria política como Piky Lora, Aniana Vargas o Hilda Gautreau, que pertenecían al Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1 J 4). Otras todavía no descollaban en las luchas y vieron interrumpida la cotidianidad con el ruido de los fusiles.

“Consumada la intervención el 28 de abril, la insurrección popular cambió su carácter: se transformó en guerra patria y alentó el crecimiento de la conciencia antiimperialista en vastos sectores de la población dominicana”, plantea Margarita Cordero en su libro Mujeres de Abril, publicado en 1985.

Con la llegada de las tropas invasoras comenzaron cuatro meses de resistencia y de luchas que culminarían a finales de agosto de 1965, cuando los constitucionalistas deciden firmar el acta de Reconciliación presentada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Había muchos hombres con las armas en las manos, otros apoyándolos, pero sobre todo había muchas mujeres”, recuerda Vicenta Vélez, compañera del coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó y madre de tres de sus hijos. Vélez insiste en que “la trinchera del honor no sólo eran los que combatían con el fúsil, la trinchera del honor éramos todos/todas los que estábamos allá dentro (en la llamada Zona Constitucionalista)”.

Hija del comunista español Vicente Vélez y de la dominicana María Estela Catrain (Maricusa), Vicenta empezó a establecer su relación de compañera con Caamaño en París, después de la Revolución. Luego lo acompañó en Cuba en los entrenamientos guerrilleros para el desembarco de febrero de 1973.

La familia Vélez abandonó el país antes de la caída de Trujillo. Para noviembre de 1964, Vicenta retornó de vacaciones con su madre y decide quedarse impartiendo docencia en la escuela de una de sus tías.

Así la sorprendió abril de 1965. “Empezaron los movimientos y nos dimos cuenta que era una guerra civil porque los civiles empezaron a tomar armas. Los militares vinieron a la ciudad y comenzaron a armar al pueblo”.

Entonces se quedó en el hospital Padre Billini. En los días posteriores se convirtió en parte de las personas que salían de la Zona Constitucionalista a buscar cualquier cosa que hiciera falta y a establecer las comunicaciones que necesitaban los constitucionalistas.
Las Mujeres:

Aniana Vargas. Ecologista. Formaba parte del 1J4. Combatió en la zona norte de la capital bajo la dirección de Roberto Duvergé. Murió al frente de una federación de campesinos de Bonao en la que luchó por la preservación del medio ambiente y la cuenca de los ríos de la zona.
Piky Lora. Combativa. Participó en la guerrilla del 1J4 de 1963 en el frente Juan de Dios Ventura Simó, que operó en San José de Ocoa. Abogada especialista en materia de tierras, llevó el expediente contra los acusados de expropiar terrenos en Bahía de las Águilas.
Yolanda Guzmán. Fusilada. Sindicalista y militante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Fue fusilada por miembros del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), en Guanuma, mientras alentaba a los pobladores a la lucha revolucionaria por la constitucionalidad.
Hilda Gautreau. Abogada. Miembra del 1J4 y del Movimiento Popular Dominicano. Como abogada defendió a presos políticos en los tribunales del país. Se integró a la Revolución de 1965 desde el Comando Médico.

Muchas mujeres participaron activamente en las acciones de resistencia

Fuente: Secretaría de Estado de la Mujer
: Caribecdn, agencias.

lunes, 30 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación” (13 y última Parte)

Otras Mujeres destacadas en el mundo

*Lady Diana

* Alfonsina Storni

* Isadora Duncan* Agatha Christie

* Miss PIGGY* Jackie Kennedy Onassis

* Coco Chanel

* Victoria Wolf

* Carmen Martín Gaite.

viernes, 27 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación” (12)

Miriam Makeba

Conocida con el nombre de Mamá África. Nació en Johannesburgo (Sudáfrica) el 4 de marzo de 1932. Política, cantante, compositora, actriz y militante activista inflexible pro derechos humanos de Sudáfrica; a favor de la libertad de su gente".

"Más que cualquier otro ser humano, ella fue testigo presencial del nacimiento de un continente expresa Carmichael. Cantó en Nairobi con motivo de la independencia de Kenia, en Luanda, con la independencia angoleña, en la inauguración de la Organización de la Unión Africana en Addis Abeba. Para Samora Machel en Mozambique". Pero también fue víctima del criminal régimen del Apartheid (Esto significa "segregación". Este consistía básicamente en la división de las diferentes razas para promover el desarrollo. Todo este movimiento era dirigido por la raza blanca, quien instauró todo tipo de leyes que cubrían en general aspectos sociales. Se hacía una clasificación racial de acuerdo a su apariencia, a la aceptación social o a su descendencia. Implantado por colonizadores holandeses Bóeres en la región, como símbolo de una sucesión de discriminación política, económica, social y racial). Por este movimiento, dos de sus tíos fueron asesinados en la masacre de Sharpeville y ella tuvo que vivir en el exilio en EEUU" por mucho tiempo.
"Makeba regresó a su país después de 31 años en el exilio y en su biografía se puede apreciar una descripción de las experiencias que tuvo durante su último año".

Su vida como cantante se inicia en los años cincuenta con el grupo Manhattan Brothers, tras lo que fundó su propia banda, The Skylarks, que mezclaba jazz con música tradicional sudafricana.
Después de ver que no podía llevar a cabo en su país la carrera musical que ella quería por su activismo comprometido, la cantante viajó a Venecia (Italia) para después conseguir llegar a Londres (Reino Unido), donde conoció a Harry Belafonte, quien le ayudó a entrar en Estados Unidos. Sin embargo, la vigilancia del FBI estadounidense obligó a Makeba y a su marido el activista negro Stokely Carmichael (1941-1998) a trasladar su residencia a Guinea Conakry.
En 1972, Makeba actuó en el Festival de la Canción de Viña del Mar (en Chile), donde el público chileno la abucheó debido al apoyo que dio al gobierno de Salvador Allende.

Makeba logró su máxima popularidad con el inolvidable tema Pata Pata (1977), que fue difundido en diferentes países del mundo alcanzando los primeros lugares en los rankings de música pop. Esa canción fue versionada también por otros intérpretes, como la mexicana Thalía.

Makeba residió en Guinea hasta su regreso a Sudáfrica el 10 de junio de 1990 tras la excarcelación de Nelson Mandela, quien tiempo después le ofreció participar en su gobierno.
En el año 2001, Makeba fue galardonada con el premio de la paz Otto Hahn, otorgado por la Asociación Alemana de la ONU. En 2002 fue galardonada con el Polar Music Prize que otorga la Real Academia Sueca de Música.

El 10 de noviembre de 2008 falleció en la localidad de Castel Volturno, en el sur de Italia, a causa de un paro cardiaco que se produjo tras un concierto contra el racismo y la mafia, en el que participaba.

miércoles, 25 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación” (11)

Clara Zetkin (1857-1933)

Clara Zetkin, (5 de julio de 1857 - 20 de junio de 1933) fue una política socialista alemana muy influyente, así como una luchadora por los derechos de la mujer. Militó en el Partido Socialdemócrata de Alemania hasta 1917, momento en el que ingresó en el Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), concretamente en su ala más izquierdista, la Liga Espartaquista, que acabaría formando posteriormente el Partido Comunista de Alemania (KPD). Fue miembro del Reichstag por este partido durante la República de Weimar desde 1920 a 1933.
Vida temprana
En 1874, tras finalizar sus estudios para convertirse en profesora, Zetkin entró en contacto con el movimiento obrero y femenino en Alemania, uniéndose al Partido Socialista de los Trabajadores (SAP) en 1878. Este partido había sido fundado en 1875 por la unión de dos partidos anteriores, la Asociación General de Trabajadores Alemanes (ADAV) de Ferdinand Lasalle y el Partido Socialdemócrata de los Trabajadores (SDAP) de August Bebel y Wilhelm Liebknecht. En 1890 cambió su nombre al actual Partido Socialdemócrata Alemán (SPD).
Exilio
A causa de la prohibición de las actividades socialistas en Alemania dictada por Otto Von Bismarck en 1878, Zetkin inicialmente se refugió en Zúrich en 1882, pasando posteriormente al exilio en París. Durante su estancia en París jugó un importante papel en la fundación de la Segunda Internacional. Adoptó el nombre de su marido, el revolucionario ruso Ossip Zetkin, del que tuvo dos hijos. Posteriormente, Zetkin estaría casada con el artista George Friedrich Zundel desde 1899 hasta 1928.

Junto a Rosa Luxemburgo fue una de las principales figuras del ala más izquierdista del SPD (Partido Social Demócrata), oponiéndose a las tesis revisionistas de Eduard Bernstein en el debate que tuvo lugar al inicio del siglo XX.

Comienzo por la lucha de los derechos de la mujer
Zetkin se interesó mucho en la política sobre la mujer, la lucha por la igualdad de derechos y el derecho al voto, impulsando el movimiento femenino en la socialdemocracia alemana. Entre 1891 y 1917 editó el periódico "Igualdad" y en 1907 se convirtió en líder de la nueva Oficina de la Mujer del SPD. Fue ella la que decidió que a partir del 8 de marzo de 1911, dicha fecha se considerara el "Día Internacional de la Mujer" o "Día de la Mujer Trabajadora".

Lucha durante la Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial, Clara Zetkin, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo junto a otros influyentes miembros del SPD, rechazaron la política pactista del partido con el gobierno, la cual suprimía las huelgas obreras durante el conflicto armado. Junto con otros activistas antibelicistas, Zetkin organizó una conferencia internacional de mujeres socialistas contra la guerra en Berlín en 1915. A consecuencia de sus opiniones fue arrestada varias veces durante la guerra.

En 1916 Zetkin fue una de las fundadoras de la Liga Espartaquista y del Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), escisión del SPD en 1917 en protesta por su actitud a favor de la guerra. En enero de 1919, tras la Revolución Alemana de noviembre del año anterior, se fundó el Partido Comunista de Alemania (KPD), partido al que se unió Zetkin, siendo elegida representante en el Reichstag entre 1920 y 1933. De este periodo data su entrevista con Lenin sobre la "cuestión femenina", la cual puede consultarse (en inglés) en.

Billete de 10 Marcos de la RDA con la fotografía de Clara Zetkin
Hasta 1924 Zetkin fue miembro de la oficina central del KPD, y entre 1927 y 1929 fue miembro de su comité central. También fue miembro del comité ejecutivo de la Internacional Comunista (el Comintern) desde 1921 a 1933. En 1925 fue elegida presidenta de la asociación de solidaridad "Socorro Rojo". En agosto de 1932, como presidenta del Reichstag al ser el miembro de más edad, hizo el llamamiento de esta institución a la lucha contra el nazismo.

Últimos años y muerte

Monumento de Clara Zetkin
Clara Zetkin propuso la idea del Día de la mujer trabajadora, mejor conocido como el Día Internacional de la Mujer, que fue declarado en su segunda conferencia, y se indica que este será celebrado cada 8 de marzo en conmemoración de que en esta misma fecha, pero en 1909, un incendio originado en una fabrica de Nueva York, Estados Unidos; ocasiono que 129 mujeres perdieran la vida.

Cuando Adolf Hitler y su partido nacional-socialista tomaron el poder, el Partido Comunista fue ilegalizado y el Reichstag incendiado en 1933. Zetkin se exilió de nuevo, esta vez en la Unión Soviética, donde murió el 20 de junio de 1933 en Moscú, Rusia, a la edad de 76 años. Está enterrada junto a la muralla del Kremlin en Moscú.

Miriam Makeba

Conocida con el nombre de Mamá África. Nació en Johannesburgo (Sudáfrica) el 4 de marzo de 1932. Política, cantante, compositora, actriz y militante activista inflexible pro derechos humanos de Sudáfrica; a favor de la libertad de su gente".

"Más que cualquier otro ser humano, ella fue testigo presencial del nacimiento de un continente expresa Carmichael. Cantó en Nairobi con motivo de la independencia de Kenia, en Luanda, con la independencia angoleña, en la inauguración de la Organización de la Unión Africana en Addis Abeba. Para Samora Machel en Mozambique". Pero también fue víctima del criminal régimen del Apartheid (Esto significa "segregación". Este consistía básicamente en la división de las diferentes razas para promover el desarrollo. Todo este movimiento era dirigido por la raza blanca, quien instauró todo tipo de leyes que cubrían en general aspectos sociales. Se hacía una clasificación racial de acuerdo a su apariencia, a la aceptación social o a su descendencia. Implantado por colonizadores holandeses Bóeres en la región, como símbolo de una sucesión de discriminación política, económica, social y racial). Por este movimiento, dos de sus tíos fueron asesinados en la masacre de Sharpeville y ella tuvo que vivir en el exilio en EEUU" por mucho tiempo.
"Makeba regresó a su país después de 31 años en el exilio y en su biografía se puede apreciar una descripción de las experiencias que tuvo durante su último año".

Su vida como cantante se inicia en los años cincuenta con el grupo Manhattan Brothers, tras lo que fundó su propia banda, The Skylarks, que mezclaba jazz con música tradicional sudafricana.
Después de ver que no podía llevar a cabo en su país la carrera musical que ella quería por su activismo comprometido, la cantante viajó a Venecia (Italia) para después conseguir llegar a Londres (Reino Unido), donde conoció a Harry Belafonte, quien le ayudó a entrar en Estados Unidos. Sin embargo, la vigilancia del FBI estadounidense obligó a Makeba y a su marido el activista negro Stokely Carmichael (1941-1998) a trasladar su residencia a Guinea Conakry.
En 1972, Makeba actuó en el Festival de la Canción de Viña del Mar (en Chile), donde el público chileno la abucheó debido al apoyo que dio al gobierno de Salvador Allende.

Makeba logró su máxima popularidad con el inolvidable tema Pata Pata (1977), que fue difundido en diferentes países del mundo alcanzando los primeros lugares en los rankings de música pop. Esa canción fue versionada también por otros intérpretes, como la mexicana Thalía.

Makeba residió en Guinea hasta su regreso a Sudáfrica el 10 de junio de 1990 tras la excarcelación de Nelson Mandela, quien tiempo después le ofreció participar en su gobierno.
En el año 2001, Makeba fue galardonada con el premio de la paz Otto Hahn, otorgado por la Asociación Alemana de la ONU. En 2002 fue galardonada con el Polar Music Prize que otorga la Real Academia Sueca de Música.

El 10 de noviembre de 2008 falleció en la localidad de Castel Volturno, en el sur de Italia, a causa de un paro cardiaco que se produjo tras un concierto contra el racismo y la mafia, en el que participaba.


lunes, 23 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación” (10)

Evangelina Rodríguez Perozo

Andrea Evangelina Rodríguez Perozo nació el diez de noviembre de 1880 en San Rafael del Yuna, hija de Felipa Perozo y de Ramón Rodríguez. Realizó sus estudios en el Instituto de Señoritas de San Pedro de Macorís, del que luego sería directora, a la muerte de Anacona Moscoso.

Además de médica y maestra fue autora de cuentos y poesías que dejó dispersos en revistas y periódicos dominicanos. Publicó Granos de Polen, “un cuento esencialmente sociológico”, al decir del doctor Castro, y dejó inédita la novela Selisette, dedicada a la hija que adoptó a ruegos de una paciente fallecida. “Aunque no se casó, educó esa niña, que vino a la capital cuando era adulta, y declaró que cuando la tiranía empezó a perseguir a la doctora, amenazaron al padre a que se la quitara”.

La dictadura de Trujillo la marginó de la sociedad dominicana. La borró del mapa. Fue excluida de los congresos médicos, eliminada del Directorio y de la Síntesis Bibliográfica que incluía los nombres de todos sus colegas. La revista Fémina, donde ella publicaba sus colaboraciones literarias, le cerró sus puertas. El doctor Moscoso Puello, que fue su compañero y conocía su capacidad y sus virtudes, escribió un libro y apenas la menciona. ¿Razones? La obra fue hecha en la Era de “El Jefe”. Y, pese a haber sido la primera médica graduada, con especialidad en pediatría y ginecología, llega a la República procedente de París y a quien se designa como primera maestra en obstetricia es a Consuelo Bernardino, sencillamente por la influencia que ejercían en el régimen sus hermanos, Minerva y Félix.

El doctor Santiago Castro Ventura hace el recuento y refiere que Evangelina Rodríguez Perozo fue acosada, perseguida, golpeada, encarcelada, por sus críticas a la tiranía. Cayó en desgracia y sus pacientes abandonaron la consulta. Esta situación, agrega, devino en una grave enfermedad mental que la llevó a deambular por las calles del Este vociferando consignas contra el terror.

“Se decidió acentuar la represión sobre ella fue confinada en la colonia Pedro Sánchez, en El Seibo. En la fortaleza México, de San Pedro de Macorís, después de interrogarla para saber si instigaba la huelga, y golpearla durante varios días, los guardias la dejaron abandonada en un desierto camino vecinal cerca de Hato Mayor”. Entonces, apunta, “comenzó a caminar, caminar, caminar, tal vez para olvidar su desgracia. En Higuey la encontraron en la puerta de la iglesia, con los brazos en cruz, pidiéndole perdón a la Virgen de La Altagracia porque Trujillo iba a convertir la República en un baño de sangre. Un cuadro típico alucinatorio donde oía las voces de los asesinos maldiciendo a sus víctimas”. Muere el once de enero de 1947 “y la prensa de la época hizo evasión ante su defunción”. Fue una semana después cuando “un osado corresponsal de La Opinión, el joven Francisco Comarazamy, se atrevió a enviar una crónica de su muerte:

“Recientemente ha dejado de existir en esta ciudad, tras dolorosos días de padecimiento, la doctora Evangelina Rodríguez, noble mujer que ejerció la medicina y la literatura con amor y comprensión humanista”.

El olvido, la ingratitud y la indiferencia la han acompañado más allá de la muerte: de la calle que rinde homenaje a su memoria desapareció el rótulo que fue retirado para enmendar el nombre mal escrito. Nunca ha sido repuesto y la vía lleva más de un año sin identificar. Por lo demás, a la meritoria y ejemplar dama sólo se le recuerda como la primera mujer médico dominicana sin resaltarse los valiosos aportes que ofreció al país, los programas que introdujo, aun vigentes, y la inestimable labor social, cultural y patriótica que desempeñó.




viernes, 20 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación”(9)

Florinda Soriano "Mamá Tingó"

Florinda Soriano, mejor conocida como Mamá Tingó, nació el 8 de noviembre de 1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de la comunidad de Villa Mella.

Mamá Tingó, Ejemplo Dominicano que ha valorado la voluntad, mujer ejemplar que por sus actuaciones se debe y dar ejemplos.

Tendría como 5 años cuando murió su madre teniendo que ser criada por su abuela Nini Soriano junto a todos sus hermanos y hermanas en ese mismo lugar. Cuenta Evaristo Muñoz a sus 83 años que se criaron juntos; que era una niña llena de vivacidad y que sus juegos de chiquita eran con una rústica muñeca y haciendo cocinados con tierra en los montes además de unos conuquitos en los que sembraban lo mismo que los adultos, pero más dispersos, que luego eran desbaratados por los animales.

Negra como el azabache, ágil y vivaracha, siendo aún una niña iba con su abuelita y sus hermanos por las calles de la capital de Santo Domingo vendiendo unas petaquitas llenas de carbón que ella misma ayudaba a preparar llenándolas y colocándolas en las árganas de los animales, "cadbón, cadbón", voceaba con su voz infantil por calles y barrios de la Capital.
Después vendrían los días que se pasaba en la casa de su hermana mayor, Margarita Chalas, que se había casado con Florencio Muñoz y que estaban viviendo en Sabana Grande de Hato Viejo de Yamasá después de ser llevada allí por el tío Hilario Martínez que comenzó a trabajar temprano esas tierras sin dueño por las que tanto dolor y sangre se derramaría los días en que llegaría el amor, al conocer en unos de esos viajes a Felipe Muñoz con el que se casó quedándose a vivir en ese sitio, dedicándose a tener sus hijos, a sembrar la tierra, a vender carne "buena" en la capital y estillas de un palo conocido como Hojas Anchas que se usaban en las panaderías de la ciudad, llegando ella a juntar hasta tres camiones de millares de éstas que eran preparadas por la comunidad para sobrevivir.

Dicen que esposo Felipe, antes de morir asesinado en un lío de galleras (donde pelean los gallos), peleaba mucho con ella porque no se dedicaba exclusivamente a cuidar y criar sus hijos, sino que hasta se iba a los campos, amarraba a los niños principalmente al mayor conocido hoy por Domingo Tingó a una mata de plátano y se ponía a trabajar agricultura con su machete o con su mocha; al quedar viuda, teniendo Domingo apenas seis años, tuvo que hacerse más fuerte y trabajar más duro para criarlo sola, cosechando diversos productos que vendía además de bija, cajuiles y aguacates, y después que estos estaban bien grandes, organizando sus propias vidas se "casó otra vez" uniéndose al agricultor Jesús María de Paula.

Ajeno a la existencia de esa otra clase social que existe en este país, de esos otros dominicanos y dominicanas, un militar de la tiranía de Trujillo conocido como Pupo Román se había hecho dueño de esas tierras que eran cultivadas, desalojando a más de cuatro familias, tumbándoles las casas, pero sin alambrarlas y dejando con el tiempo a las gentes que vivían y trabajaban en ella, siendo "vendidas" luego a un señor llamado Virgilio Pérez el cual metió unas vacas que le dañaban los sembradíos a los agricultores y unos tractores, y una siembra de piña. Tenís recuerda a sus 91 años cuando hizo parar el tractor que rompía la tierra y le dijo de "pico a pico" (en su propia cara, directamente) antes de irse del lugar para evitar una desgracia: "yo tengo ahí 2 quintales de bija, cajuiles y café que trabaje y valen mucho para mí como pobre aunque para usted no valgan nada; usted puede hacer lo que le venga en gana pero es explotándonos a nosotros que está".

Aún así, los campesinos seguían viviendo allí y cultivándola como venían haciéndolo algunos desde hacía más de cincuenta años. Entonces apareció como "nuevo dueño" un señor llamado Pablo Díaz que las alambró, metió tractores en los conucos y se apoyó en un contingente de policías entre los que se encontraban conocidos personajes del terror oficial como un tal "Tipo-Tanque", que tenían a los agricultores en una constante zozobra, los cuales aunque se mantenían en los terrenos se vieron obligados a laborar casi a escondidas y arreció una lucha en la cual la tenacidad y la paciencia del hombre y la mujer que trabajan la tierra teniendo que rehacer lo hecho permanentemente.

Ese era el método y así comenzó la leyenda que hoy cobra increíblemente más fuerza y que se llamó entonces Doña Tingó para transformarse después de su muerte en mamá Tingó..., una leyenda de luchas acompañadas de décimas y cantares, algunos, verdaderos poemas campesinos al estilo heredado de la abuela África, y de grandes sacrificios, en la cual el eje central es la tierra y su posesión de parte de quienes la trabajan, su protagonista una masa que cada día es más grande y una dirigente excepcional que entonces andaba por los más de cincuenta años muriendo a los 60, que se perpetúa.

Dicen que lograron desalojar a unos cuantos, por dinero, pero que ella siempre se negó y que una vez que la cogieron presa a unos de los verdugos de la policía del gobierno que se mantenían engañando a los campesinos hablándole de reformas agrarias en complicidad con una parte de la falsa izquierda dominicana, se les ocurrió echarle gratey y pica pica que son cosas que producen alergias y picazones y que ella se quedó como si nada.

Que se mantenía trabajando con su mocha y su machete, pero que su voz se había hecho más sabia y de mucho peso en toda la comunidad que la escuchaba y respetaba comenzándose a entonar el cántico: "No me dejen sola, suban la vó/ Que la tierra e mucha y dá pa tó /En el campo entero se oye una vo/ Vive en hato Viejo, Doña Tingó/ Agarren la mocha y suban la Vó; que hay una junta de Sol a Sol". Y los campesinos se juntaban para ir a sembrar "protegidos" por la solidaridad a las tierras siendo víctimas de roturas de costillas, numerosos apresamientos y apartamento para que dejara la lucha, pero que ella le contestó que no, que ella prefería que la mataran porque si no seguían la lucha no iban a conseguir que sus hijos, cuando ella faltara, y la comunidad pudieran trabajar la tierra en paz, y que entonces siguió la "Lucha Grande", como fue llamada, hasta en los tribunales.

Fue un día primero de noviembre recordado por todos y todas, después de regresar del sitio de Monte Plata, cuando supo que Durín, uno de los hombres del terrateniente, le había desamarrado los puercos; cuentan que después de saberlo llegó a su casa, y se bañó y cambió de ropa antes de dirigirse a amarrarlos otra vez, pero cuando estaba en eso se le apareció Durín y le dijo amenazante que ella sabía que no podía amarrar sus puercos ahí, a lo que ella le contestó “que ahí era que tenía que amarrarlos porque ahí era que ella vivía”; que se sintió amenazada por el hombre con la escopeta, le brincó arriba y lo tumbó blandiendo entonces su machete y produciéndole con el canto de este, dos pequeñas heridas, una en la frente y otra en un dedo, y que estando en esa lucha apareció el marido el cual intentaba separarla del hombre, y que ella le decía que no la desapartara (apartara del otro) porque la iban a matar, pero que este insistió dándole la oportunidad a Durín de alejársele un poco, situación que aprovechó para prepararse y dispararle dos escopetazos desde una hondonada que acabaron con su vida.
Cuentan que fue entonces cuando las noches se llenaron de campesinos que cantando "A desalambrá, ahí, a desalambrá ahí"; tumbaron desde el río Guanuma hasta lo alto y de una vez, todos los postes de la cerca que al ser repuestos al otro día, fueron entonces cortados (picados de poste en poste) otra noche dando origen a la estrofa que dice: "A Pablo día le dijeron/Tumban los alambre tó/Dijo que venía pacá y el pecho se le apretó".


lunes, 16 de marzo de 2009

“Aporte de la Mujer a través de la Historia. Reconociendo su Participación” (8)

Salomé Ureña de Henríquez

(Santo Domingo, 1850 - 1897) Poetisa dominicana. Creció en el seno de una familia culta, que propició su formación literaria. Sus padres eran Nicolás Ureña de Mendoza y Gregoria Díaz de León. Con 20 años, se casó con Francisco Henríquez y Carvajal, médico y político que llegaría a presidente de la nación. Con él tuvo cuatro hijos: Francisco, Pedro, Max y Camila.

Autora de una brillante obra lírica que, en unión a la de José Joaquín Pérez y Gastón Fernando Deligne, constituye la producción de la denominada "trilogía de los poetas mayores", dejó parte de su legado intelectual y artístico en la formación humanística que impartió a sus hijos, entre los cuales destacaron especialmente Max y Pedro.

En su condición de escritora, Salomé Ureña desplegó una intensa actividad poética que, enmarcada en los modelos formales y estilísticos de la centuria anterior (sencillez y claridad expresivas, moldes estróficos clásicos y equilibrio propio de la literatura neoclásica), se adentró al mismo tiempo en los tonos románticos de su tiempo y se ocupó, desde sus contenidos temáticos, de los anhelos e inquietudes del hombre antillano de la segunda mitad del siglo XIX. Entre sus principales preocupaciones temáticas figura, en primer lugar, la reflexión ética acerca de la patria, a la que la autora profesa un desmesurado amor que queda plasmado en su consagración al trabajo y a la sabiduría como elementos indispensables para el progreso de su pueblo.

Precisamente, este interés por el progreso constituye el segundo gran núcleo temático de la obra de Ureña de Henríquez, encauzado en dos vertientes bien definidas: por un lado, la confianza ciega del hombre decimonónico en los métodos positivistas, que no sólo habrían de traer los avances técnicos y las mejoras en la calidad de vida, sino también un progreso ético y social que se traduciría en el derribo de las fórmulas políticas dictatoriales y el advenimiento de nuevos regímenes democráticos; y, por otro lado, la fe de la autora no sólo en los cambios del momento presente, sino en el rutilante porvenir que, en el caso de imponerse definitivamente éstos, le espera a la patria (y, en general, a todas las naciones hermanas de habla hispana). window.google_render_ad();
Junto a los temas del amor a la patria y la fe en el progreso moral y material de su nación, en la poesía de Salomé Ureña de Henríquez aparecen también constantes referencias a los pequeños aconteceres domésticos, transformados -merced a la exquisita sensibilidad de la autora- en elocuente material poético. Se configura así, en conjunto, una producción lírica de deslumbrante fuerza, claridad y vigor expresivo, que sorprende por su acento animoso y vitalista no sólo en aquellas composiciones centradas en la exaltación de la patria y la historia dominicana contemporánea, sino también en los poemas que, pese a su alcance más íntimo o doméstico, no dejan de llevar dentro ese anhelo de hallar una identidad nacional que contribuya a la definitiva consolidación del pueblo dominicano como una sola patria.

Este afán a la vez ético y artístico quedó patente también en las múltiples y fecundas actividades pedagógicas que realizó, a lo largo de su breve existencia, Salomé Ureña de Henríquez, discípula del gran escritor y educador puertorriqueño Eugenio María de Hostos, desplegó una infatigable labor pedagógica que se manifestó no sólo en su acceso a las cátedras más prestigiosas de la nación dominicana, sino también en sus constantes esfuerzos encaminados a fundar el mayor número posible de centros destinados a la formación superior de las mujeres de la isla antillana. Así, en 1887, asistió a la inauguración del Instituto de Señoritas, cuya fundación había promovido y del que seis años más tarde salieron las seis primeras maestras de República Dominicana.

Sus composiciones poéticas, dispersas en hojas volanderas entre amigos y conocidos, o en páginas de periódicos y revistas de la época, vieron la luz finalmente en un valioso volumen recopilatorio publicado bajo el título de Poesías de Salomé Ureña de Henríquez (1880). Ya bien entrado el siglo XX, el interés que seguían suscitando los versos de la poetisa dominicana aconsejó una edición de su obra lírica en España, publicada bajo el epígrafe genérico de Poesías (1920), libro al que siguieron otras ediciones tan ricas y exhaustivas como Poesías completas (1950), realizada en conmemoración del primer centenario del nacimiento de la autora.